Destination Moon MB&F + L’Epée 1839

El espacio no está vacío, ¡está repleto de imaginación!

Destination Moon
MB&F + L’Epée 1839

¡La realidad apesta! Durante los años 60, la ciencia ficción hizo que voláramos por el aire montados en aeropatines y nuestra imaginación se incendió, pero al final terminamos volviendo a nuestros monopatines terrestres con sus ruedas sobre suelo firme. La ciencia ficción nos prometió la televisión en 3D y los ingenieros la crearon, pero la vimos un poco, nos mareamos y la dejamos de lado. La ciencia ficción llenó nuestras mentes de elegantes cohetes ovoidales que nos llevarían hasta la luna y más allá. Y una vez más, los ingenieros los crearon, pero los cohetes, aunque eminentemente prácticos, terminaron siendo cilindros rectos y aburridos.

Ciertas cosas es mejor dejarlas a la imaginación y eso es precisamente lo que hace el Destination Moon de MB&F. Cuenta con la ingeniería requerida por todo reloj con movimiento de octava, tiene el aspecto de un interesante cohete de ciencia ficción de los años 1960 y desborda de espacio vacío, lo cual permite que nuestra imaginación complete los detalles.

El Destination Moon, concebido por MB&F y construido por L’Epée 1839, uno de los mejores fabricantes suizos de relojes, es el cohete prototípico de nuestros sueños de infancia, con forma de torpedo. Pero si lo miramos más de cerca nos daremos cuenta de que su forma minimalista resulta más sugerente que determinante.

Las horas y los minutos se muestran en discos de acero inoxidable de gran diámetro y con numerales estampados. Si bien la legibilidad de la hora es incuestionable, puede que sea necesario hacer un gran esfuerzo para centrarse en la lectura de la hora en lugar de en el espectacular movimiento abierto y de estructura vertical del reloj.

La arquitectura del movimiento de octava de L’Epée, diseñado específicamente para el Destination Moon, respeta el diseño básico de una auténtica astronave. La energía proviene de la base; la energía del Destination Moon viene de la corona de cuerda de gran tamaño situada en su base. Los sistemas de uso y control de los cohetes se sitúan sobre la fuente de energía; este mismo principio se aplica al Destination Moon, que cuenta con un regulador vertical que controla la precisión situado bajo la visualización de la hora, además de un botón de puesta en hora situado en la parte superior del movimiento. El llamativo regulador con su péndulo animado está protegido de la radiación cósmica (y de los dedos curiosos) por un pequeño panel de cristal mineral, virtualmente invisible.

Un guiño más a las fantasías y juguetes de nuestra infancia son las platinas circulares horizontales del movimiento del Destination Moon, perforadas como piezas de Meccano. A pesar de su etérea construcción calada, con sus cuatro kilogramos (nueve libras) de peso no puede decirse que el Destination Moon sea un peso pluma: sus aletas de aterrizaje macizas garantizan que no será fácil desviar su rumbo (ni hacerlo caer).

Y además está Neil: una figurita generadora de sonrisas vestida con un traje espacial y forjada de plata maciza y acero inoxidable, que está unida magnéticamente a la escalera que conecta la corona al movimiento. Neil no solo es el astronauta que lleva el Destination Moon a mundos exóticos, sino que además tiene una misión mucho más importante, la de transmitir un sentimiento infantil de maravilla al introducir una persona en una máquina.

El Destination Moon está disponible en 4 ediciones limitadas de 50 unidades cada una: de paladio (plata) o PVD negro, verde o azul.

Destination Moon al detalle

Inspiración

El proyecto Destination Moon es una auténtica colaboración entre L’Epée 1839 y MB&F; el concepto de base surgió con el diseñador de movimientos de L’Epée y aficionado a los cohetes de ciencia ficción Nicolas Bringuet, que tuvo la idea de crear un movimiento de arquitectura distintivamente vertical. Llevado por su pasión, Bringuet diseñó el movimiento durante un largo fin de semana en el que apenas durmió. A continuación, L’Epée se puso en contacto con MB&F para saber si sería posible concebir en torno al movimiento algún tipo de nave espacial y el proyecto despegó.

Stefano Panterotto, diseñador de MB&F, ideó la forma básica, si bien en un principio se parecía demasiado a un cohete real y le faltaba ese toque mágico. Paradójicamente, la respuesta para introducir esa magia fue despojar al cohete de su piel para que tuviera un aspecto más técnico —a lo que contribuyen las platinas del movimiento con sus perforaciones de tipo Meccano— y para que sirviera de escenario a la imaginación del espectador.

La verdadera magia del Destination Moon reside en el espacio; pero no en el espacio entendido como el cosmos que se eleva sobre nuestras cabezas, sino el amplio espacio vacío del Destination Moon. Si el cuerpo del cohete estuviera completamente cubierto, los observadores verían el cohete que otros soñaron de niños, pero como el reloj de sobremesa de inspiración espacial es en realidad un marco perforado y principalmente vacío, cada una de las personas que miran el Destination Moon están probablemente viendo una nave espacial ligeramente distinta: será el cohete de sus propias infancias y no el de la infancia de un extraño… El espacio no está vacío, ¡está repleto de imaginación!

Realización

El Destination Moon, diseñado por MB&F, ha sido construido por L’Epée 1839, uno de los principales productores suizos de relojes de calidad superior. La construcción vertical concéntrica del movimiento de octava ha sido desarrollada especialmente para el Destination Moon, pero también presenta un fuerte paralelismo con la Horological Machine Nº 7 Aquapod, recientemente presentada: si bien el primero es un reloj de mesa inspirado en un cohete y el segundo es un reloj de muñeca acuático inspirado en una medusa, ambos incluyen movimientos de arquitectura vertical concéntrica y ambos reciben su energía de sus bases.

Tal vez la joya que corona al Destination Moon —su punto álgido, si se nos permite— sea la figurita situada en la escalera de su base: Neil. Neil, que está hecho de plata maciza de ley 925 con casco de acero inoxidable y lleva un traje espacial de estilo años 60, aporta un divertido elemento humano a la ingeniería del trabajo de calado estilo Meccano de la nave y su mecanismo de relojería. Neil se puede adherir magnéticamente a cualquier parte de la escalera de embarque del Destination Moon. Será la imaginación de cada uno de los observadores la que determine si está embarcando para iniciar una aventura en el espacio o desembarcando de vuelta de la superficie lunar.

Mecanismo de relojería

La energía del Destination Moon proviene de la enorme corona situada en su base, que transfiere la energía al barrilete de muelle real a través de la escalera de embarque. El espectacular regulador está posicionado de manera vertical para poder apreciarlo al máximo y está protegido de los dedos curiosos mediante un panel de cristal mineral.

Dos discos de acero inoxidable con numerales blancos estampados indican respectivamente las horas (el de arriba) y los minutos (el de abajo) cuando se alinean con el grácil puntero doble situado sobre el regulador. La puesta en hora se realiza mediante un botón central situado en la parte más alta del movimiento.

La estabilidad del reloj la garantiza el peso sustancial de las tres aletas de aterrizaje pulidas del Destination Moon.

Destination Moon: especificaciones técnicas

El Destination Moon está disponible en 4 ediciones limitadas de 50 unidades cada una: de color negro, verde, PVD azul o paladio (plata).

Indicadores

  • Indicaciones de horas y minutos estampadas en discos giratorios de acero inoxidable

Cohete

  • Dimensiones: 41,4 cm (altura) x 23,3 cm (diámetro)
  • Peso: 4,0 kg
  • Marco: Acero inoxidable de acabado satinado
  • Aletas de aterrizaje: Latón tratado con paladio, con revestimiento PVD para las ediciones azul, verde y negra.
  • Número total de componentes (movimiento incluido): 237

Neil (figurita de astronauta)

  • Plata maciza pulida con casco de acero inoxidable; adherido magnéticamente a la escalera de embarque.

Movimiento

  • Diseñado y manufacturado internamente por L’Epée 1839
  • Arquitectura vertical de múltiples niveles
  • Frecuencia: 2,5 Hz / 18 000 vph
  • Reserva de marcha: 8 días con un único barrilete
  • Componentes del movimiento: 164
  • Rubíes: 17
  • Sistema Incabloc de protección contra los golpes
  • Materiales: latón tratado con paladio, acero inoxidable y acero inoxidable niquelado
  • Acabados del movimiento: pulido, microgranulado y satinado
  • Cuerda: manual; el armado se realiza girando la rueda de propulsión situada en la base del cohete
  • Ajuste de la hora: botón de ajuste de la hora situado en la parte superior del movimiento, sobre los anillos de indicación.

MB&F – Génesis de un laboratorio conceptual

En 2015, MB&F celebró su 10º aniversario, una década sobresaliente para el primer laboratorio horológico conceptual del mundo. Diez años de hipercreatividad; once calibres extraordinarios que forman la base de las Horological Machines y Legacy Machines aclamadas por la crítica y por las que MB&F se ha dado a conocer.

Tras pasar 15 años en la dirección de prestigiosas marcas de relojes, Maximilian Büsser renunció a su puesto de Director Ejecutivo en Harry Winston en 2005 para crear MB&F: Maximilian Büsser & Friends. MB&F es un laboratorio artístico y de microingeniería dedicado a diseñar y elaborar artesanalmente pequeñas series de relojes conceptuales radicales, reuniendo a profesionales de talento del mundo de la relojería a los que Büsser respeta y con los que disfruta trabajando.

En 2007, MB&F dio a conocer su primera Horological Machine, el HM1. La caja esculpida tridimensional y el movimiento de hermoso acabado del HM1 establecieron las pautas de las idiosincrásicas Horological Machines que siguieron: HM2, HM3, HM4, HM5, HM6, HM7, HM8 y, ahora, HMX, todas ellas máquinas que marcan el tiempo, en vez de máquinas que dicen la hora.

En 2011, MB&F presentó sus primeros relojes con caja redonda en la colección Legacy Machine. Estas piezas más clásicas —es decir, clásicas para MB&F— rinden homenaje a la excelencia de la relojería del siglo XIX al reinterpretar las complicaciones de los grandes innovadores relojeros del pasado, creando objetos de arte contemporáneo. Al LM1 y al LM2 le siguió el LM101, la primera máquina MB&F que presentaba un movimiento desarrollado íntegramente de manera interna. El año 2015 fue testigo del lanzamiento del Legacy Machine Perpetual cuya característica principal es su calendario perpetuo totalmente integrado. Desde entonces, MB&F alterna los lanzamientos de Horological Machines, contemporáneas y decididamente fuera de toda norma, y de Legacy Machines, de inspiración histórica.

Además de crear Horological Machines y Legacy Machines, MB&F ha concebido también cajas de música propias de una era estelar (Music Machines 1, 2 y 3) en colaboración con el especialista en cajas musicales Reuge; y con l’Epée 1839, relojes inusuales con forma de estación espacial (Starfleet Machine), de araña (Arachnophobia); y tres robots-reloj (Melchior, Sherman y Balthazar). En 2016, MB&F y Caran d’Ache presentaron una pluma-cohete mecánica a la que llamaron Astrograph.

Distinguidos honores también se han hecho presentes a lo largo de este viaje. Por nombrar algunos, MB&F ha obtenido nada menos que cuatro premios en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève: en 2016 el LM Perpetual ganó el premio al mejor reloj calendario; en 2012, la Legacy Machine nº1 recibió el premio del público (votado por amantes de la relojería) y el premio al mejor reloj masculino (votado por un jurado profesional) y en 2010 MB&F ganó con su HM4 Thunderbolt el premio al mejor concepto y diseño de reloj. Finalmente, aunque no menos importante, en 2015 MB&F recibió por su HM6 SpacePirate un premio Red Dot: Best of the Best, la máxima distinción en los premios internacionales Red Dot Awards.

L’EPEE 1839, el primer fabricante de relojes de sobremesa de Suiza

Durante más de 175 años, L’Epée ha ocupado un lugar distinguido en la creación de relojes de sobremesa. Hoy en día, es el único fabricante suizo de la alta relojería de sobremesa. L’Epée fue fundado en 1839 por Auguste L’Epée en las proximidades de Besançon (Francia). En sus inicios se dedicaban a la elaboración de cajas de música y componentes de relojería, pero su valor añadido radicaba en una realización a mano de todas las piezas.

A partir de 1850, la manufactura se convirtió en la figura descollante de la producción de escapes de «plataforma» gracias a la creación de reguladores específicamente diseñados para despertadores, relojes de sobremesa y relojes musicales. En 1877, realizaba 24 000 escapes de plataforma al año. La casa fue adquiriendo renombre gracias al gran número de patentes sobre escapes especiales en su haber, entre los cuales figuraban escapes antidetonantes, de arranque automático y de fuerza uniforme. Con esta maestría llegó a ser el proveedor principal de escapes para diversos relojeros que gozaban de excelente reputación. L’Epée ha sido galardonado con numerosos premios de oro en exposiciones internacionales.

Durante el siglo XX, L’Epée debe gran parte de su reputación a sus excepcionales relojes de carruaje y, para muchos, los relojes de L’Epée representaban el poder y la autoridad; no en vano era el regalo estrella que los funcionarios del Gobierno francés ofrecían a sus invitados más distinguidos. En 1976, cuando el avión supersónico Concorde comenzó los vuelos comerciales, los relojes de pared de L’Epée adornaron las cabinas, mostrando la hora a los pasajeros. En 1994, L’Epée dejó patente su afán de superación al construir el reloj más grande del mundo con péndulo compensado: el regulador gigante. Con 2,2 metros de altura y 1,2 toneladas —solo el movimiento mecánico pesaba 120 kg—, la creación requirió 2800 horas de trabajo.

Hoy en día, L’Epée tiene su sede en Delémont, en el Macizo suizo de Jura. Bajo la dirección de Arnaud Nicolas, L’Epée 1839 ha diseñado una excepcional colección de relojes de sobremesa compuesta por sofisticados relojes de carruaje clásicos, relojes de diseño contemporáneo, como Le Duel, y relojes minimalistas y vanguardistas, como La Tour. Las creaciones de L’Epée ostentan un gran número de complicaciones, como el segundero retrógrado, indicadores de reserva de marcha, calendarios perpetuos, tourbillons y sorprendentes mecanismos, todos diseñados y manufacturados en interno. Junto con los refinados acabados, la reserva de marcha de gran duración es a día de hoy el emblema de la casa.